Clínica de muros: prepara antes de pintar
El 80% de un buen acabado ocurre antes de abrir la cubeta de pintura. Grietas, salitre y humedad hacen que la mejor pintura se ampolle o se despegue. Esta clínica te guía paso a paso para dejar tu muro listo.
Diagnóstico: ¿qué tiene tu muro?
Recorre el muro con luz lateral y revisa con la mano.
- Polvo blanco o manchas que crecen: salitre o humedad activa.
- Pintura que se desprende en escamas: falta de adherencia.
- Líneas finas o fisuras: movimiento o contracción del aplanado.
1. Corrige la humedad primero
Si hay filtración, ninguna pintura la detiene. Localiza el origen, sella azoteas o tuberías con impermeabilizante y deja secar el muro completamente antes de continuar.
2. Limpia y retira lo suelto
Raspa la pintura floja, cepilla el salitre y lava con agua y jabón neutro. Un muro limpio y firme es la base de toda la adherencia.
3. Resana
Abre ligeramente las grietas en V, rellena con pasta resanadora en capas delgadas y lija al secar. Repite hasta que la superficie quede al ras.
4. Sella
Aplica sellador en muros nuevos, resanados o muy porosos. Uniforma la absorción para que el color quede parejo y la pintura rinda más.
¿Dudas con tu muro? Acércate a nuestros talleres gratuitos o escríbenos y un asesor te ayuda a elegir el sistema adecuado.
